Víctor Soler

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Víctor Soler - Bienvenido a mi web

Llamamiento a la moderación

DibujoHace ya algún tiempo que venimos observando una triste realidad: parte de la izquierda de la ciudad de Gandia ha renunciado al centrismo, la moderación y el diálogo para anclarse, cada vez más, en un radicalismo excluyente. Precisamente, es esa parte la que ha tomado el protagonismo mediático; agitación, gritos, e insultos de toda clase son su carta de presentación.

Estas actitudes, notorias y palpables desde hace tiempo, se han agravado recientemente con las últimas manifestaciones promovidas por los partidos de izquierda, concentraciones que los intolerantes no dudan en instrumentalizar para dar rienda suelta a sus instintos más primitivos. Como demócrata entristece que el Alcalde de mi ciudad tenga que abandonar los actos escoltado por la Policía, y que lo que debiera ser un espacio de opinión y debate se parezca, cada vez más, a un campo de batalla.

Si la forma de hacer política para estos dirigentes de los partidos de izquierda de Gandia es “dejar hacer” en lugar de “hacer”, delegando en los intolerantes la labor que a ellos les corresponde como oposición, entonces su falta de respeto a la ciudadanía es doble. En primer lugar, hacia la mayor parte de su propio electorado, que no comulga con las formas de estos exaltados. Y en segundo lugar, hacia la mayor parte de la sociedad gandiense, que expresó en las urnas en 2011 su apoyo hacia el Partido Popular de Gandia con su voto.

Uno podría pensar que el principal perjudicado de todo esto es el propio gobierno, aquél que tiene encomendada la misión de la toma de decisiones y que, día a día, ha de soportar las presiones de aquellos que no nos dejan gobernar. Nada más lejos de la realidad. Los principales perjudicados de este tipo de actitudes son los ciudadanos, unos ciudadanos que observan perplejos cómo la izquierda de nuestra ciudad ha abandonado el espacio institucional para ocupar la barricada. Tarea complicada, pues, la de aquellos votantes de izquierda, de la izquierda moderada y tolerante de verdad, que tendrán que sopesar si depositan su confianza en unos representantes cada vez más alejados de cualquier atisbo de moderación y tolerancia.

Ante todo, quiero dejar una cosa clara: respeto profundamente el derecho de expresarse libremente, pero el descontento y el quehacer de la izquierda más radical no puede ser el único interlocutor hasta el punto de llegar a convertirse en el sustituto de los representantes políticos y de su voz en las instituciones. En este punto nos preguntamos, ¿dónde están los socialistas moderados?, ¿dónde está el PSOE de políticos moderados como, por ejemplo, el que lideró en su día el exalcalde Salvador Moragues? Lamentablemente han quedado eclipsados por los alborotadores que hoy les representan.

Desde aquí hago pública una llamada a la sensatez, al diálogo, al entendimiento. A abandonar la barricada y trabajar desde su posición vigilante y fiscalizadora, a través de las instituciones democráticas y de los mecanismos de los que nos hemos dotado: plenos, mociones, propuestas, etc. A que se alejen de posturas propias de modelos de izquierda al estilo de Cuba o Venezuela para que se aproximen a lo que los ciudadanos esperan de ellos: una izquierda europea, moderna y seria.

 

Artículo de opinión publicado en Levante-EMV el 20 de abril de 2014

Categoría: Personal